Los golpes que le propinó el panameño Jezreel "El Invisible" Corrales al nipón Takashi Uchiyama no solo le arrebataron la corona de supercampeón superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), sino que también hicieron que este dejara en duda su estabilidad dentro del boxeo.
Después de la derrota sufrida en su natal Japón, el pasado miércoles, el llamado "KO Dynamite" no sabe si seguir dedicando más tiempo de su vida al pugilismo.
"Todavía no he decidido si seguiré peleando o me retiraré. Estoy tan molesto conmigo mismo (por la derrota", dijo el exinvicto, según algunas publicaciones en una cuenta de Twitter (@Oneofjapan) dedicada a publicar notas sobre el pugilismo japonés.
Esta información podría no caerle muy bien a diversos seguidores de este deporte, especialmente al también boxeador Kohei Kono, quien fue uno de los que inmediatamente sugirió un duelo de revancha entre Uchiyama (24-1-1-20 nocauts) y Corrales (20-1-0-8 nocauts), de acuerdo a la cuenta antes mencionada.
Sobre la pelea, Uchiyama dijo a medios internacionales que nunca pudo "sacudirse" los golpes que le propinó Corrales, acto que le valió la derrota, puesto que jamás encontró la fuerza para contraatacar.
En tanto, Hitoshi Watanabe, presidente en el gimnasio en el que trabaja Uchiyama, comentó que sabían que Corrales era un peleador fuerte.
"Sabíamos que Corrales sería fuerte, pero también pensamos que tendríamos la oportunidad de poder hacer más cosas a medida que avanzaba la pelea", comentó Watanabe.
Corrales venció el pasado miércoles, de manera sorpresiva, a Uchiyama por nocaut en el segundo asalto en el duelo que se realizó en el Ota-City General Gymnasium.