Si, claro que el mercado del fútbol es como la bolsa de valores, claro que dentro de este mundo cosmopolita donde la trata de talento abunda, en medio de millones de Euros (ya la palabra dólar no se usa en el fútbol) existe competitividad de plusvalía comercial.
Hoy día la Premier nos ofrece espectáculos de primer nivel, en un fútbol exquisito digno de admirar. Su liga interna presenta competitividad, arte, glamour y sobre todo inteligencia.
Pues esto de los fichajes no se hace solo presentando millones, ¡no!, esto es con más audacia que esa. Allí estaba Carlos Tevez perdido en el fútbol carioca y Manchester lo vio. Allí estaba Fernando Torres eterno colchonero, parecía que iba a morir con esa camiseta, pero llegó Liverpool y dijo: éste es mío.
No hay duda, a la final de la Champions llegará por lo menos un inglés y ese ya tiene aroma a favorito. La décima está lejos, el reloj holandés de Shuster aún no funciona, y el Barcelona no luce aterrador. En estos casos el tiempo dirá… por lo demás Thank You.