Noche vibrante, alegre, pero, al final, lamentable. Tras 90 intensos minutos, Costa Rica igualó 1-1 con Panamá, mas, en la tanda de los penales, los ticos se impusieron 4-2 y se metieron en la final de la Copa Centroamericana, que jugarán ante Honduras.
Felipe Baloy, el capitán de La Roja, erró el quinto y último penal, el tico Roy Miller aprovechó y echó por tierra las esperanzas istmeñas de revalidar el título logrado en el 2009, en Tegucigalpa, Honduras.
¡Dulce venganza tica! En Honduras, precisamente, y también desde los 12 pasos, habían perdido la final de la Copa Uncaf, ante La Roja, aquella vez dirigida por Gary Stempel.
Durante la primera mitad, el equipo dirigido por Ricardo La Volpe manejó con más precisión el balón, pero fue el conjunto local el que tuvo la ocasión más clara: al minuto 23, Blas Pérez habilitaría, de cabeza, a Luis “Matagatos” Rentería, quien reventó el balón en el vertical.
La segunda parte fue más candente, estuvo marcada por goles, sufrimiento e intrigas.
Una loable ejecución a balón parado del volante tico Celso Borges (el hijo del otrora director técnico de Panamá, Alexander Guimaraes) convirtió, momentáneamente, al minuto 66, la noche “roja” del Rommel Fernández, en una noche de versos tristes (al final, terminó siendo eso).
Pero, al minuto 76, el capitán y zaguero central Felipe Baloy, a pura técnica, fuerza y pulmón, invadió el área rival y sirvió para que solo, y a boca jarro, Blas Pérez diera a Panamá la igualdad. El Rommel enloqueció.
En la agonía (minuto 90), Pérez tuvo el triunfo en sus pies, dejó al meta Donny Grant en el camino, remató flojo y afuera.
Mañana, Panamá saldrá a la cancha... Tocará pelear por el tercer lugar, ante El Salvador.