Escuchaba con mucha indignación cuando Fernando Samaniego decía ayer que la delegación panameña quedaría excluida de los Juegos Olímpicos de Beijing, debido a que él no había podido viajar. ¿La razón? Porque él era el jefe de misión de la tropa panameña y quien debería encargarse de todo el papeleo en la Villa Olímpica.
Esta declaración fue una falta de respeto, porque Samaniego sabía desde hace mucho tiempo que no podía salir de Panamá, porque tiene un impedimento judicial.
Claro, ahora es fácil lavarse las manos y decir que usted se siente preocupado por esta situación.
Señor Samaniego, usted hubiera evitado toda esta vergüenza que están pasando nuestros atletas, con sólo asignar a otra persona como jefe de misión.
El pueblo no le perdonará si algún atleta nuestro no participa.