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¡Quién quiere ser millonario!

Panamá podrá tener otro jugadores en Grandes Ligas al final de la temporada, siempre y cuando Luis Durango, Javier Castillo y Rubén Tejada asciendan antes de acabar la campaña regular.


La pelota de Grandes Ligas puede cambiarle el rumbo de vida a cualquier muchacho, por muy humilde que sea, por muy lejos que viva y por mucho trabajo que haya pasado, para convertirse en jugador de las mayores.

Tal y como titula la nueva serie de televisión: ¿Quién quiere ser millonario?, en las Grandes Ligas se aguarda por el próximo panameño, el cual podría tocar la puerta en cualquier momento de esta campaña.

 

Llegar a las mayores sería como coronar el esfuerzo de muchos años, el sacrificio diario de fuertes entrenamientos, algo así como tocar el cielo con tus dedos y gritarle al mundo "lo logré".

Antes de que acabe la temporada, Panamá tendrá su próximo jugador en Grandes L ligas, el número 47 para unos y el 50 para otros (si se contemplan los nacidos en la Zona del Canal, hijos de estadounidenses).

Veamos quiénes son los peloteros que tocan la puerta y esperan que la diosa de las Grandes Ligas abra su puerta:

 

Javier Castillo:
El chitreano de los Mets de Nueva York ha llegado a la Gran Manzana para ponerse a disposición del equipo que dirige Jerry Manuel.

Los Mets adquirieron el contrato de Castillo, procedente de los White Sox de Chicago, y desde su llegada su bate ha cantado al mejor de lo estilos de Frank Sinatra y su reconocida canción: New York, New York.

Castillo suena para un promedio de .311 desde su arribo a Nueva York, con 4 jonrones, 14 remolques y todo eso en 27 partidos.

 

El herrerano, que normalmente ha jugado en la tercera base ,está siendo probado como campocorto y tomando en cuenta la buena temporada y las lesiones del equipo grande, los Mets podrían enviarle un boleto de primera clase a Castillo, para que se una a las Grandes Ligas y cumpla uno de sus sueños.

Luis Durango:
El nativo de Curundú, firmado por Robert Rowley y Ricardo Montenegro, llegó a los Padres de San Diego, para convertirse en un mago con el bate. Ha sido de los mejores en todas las ligas en las que ha jugado y su promedio de por vida es de .335, producto de 446 imparables en 1,331 veces al bate.

El "Panamaniac" como le apodan sus compañeros de equipos, por su gran velocidad, suena para .288 en el equipo San Antonio de la finca AA de los Padres, incluyendo 28 bases robadas y 53 anotadas en 80 partidos.

 

Cuando jugó con Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol en San Juan, Puerto Rico, se mostró ante los ojos del mundo como uno de los jugadores más interesantes del momento.


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446241
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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