El entrenador brasileño Carlos Vierri Dunga mostró ayer su confianza en que permanecerá al frente de la Selección absoluta de fútbol, pese a ganar la modesta medalla de bronce lograda con el equipo olímpico en Beijing 2008, que lo mantiene como blanco de la crítica y la prensa.
"Este es un cargo de confianza y la pregunta sobre mi continuidad tiene que ser hecha al presidente Ricardo Teixeira", de la Confederación Brasileña de Fútbol, dijo Dunga ayer en Sao Paulo.
El estratega desembarcó ayer en el aeropuerto internacional de Guarulhos, en el fin de la expedición olímpica con la que tuvo que conformarse con el bronce al derrotar a Bélgica por 3-0 y tras caer en la semifinal ante Argentina.