El Almería, obligado a ganar o empatar como mínimo a dos goles para acceder a cuartos de final, desea olvidar sus penas ligueras en la Copa del Rey, competición a la que el Getafe, que ve el estreno ante su afición del técnico Quique Sánchez Flores, le tiene especial cariño.
El conjunto madrileño, finalista en 2007 y 2008 y semifinalista en 2010, está muy apegado a una competición que a punto le estuvo de reportar dos títulos; uno con el alemán Bernd Schuster y otro con el danés Michael Laudrup.
Ahora, bajo la dirección del técnico Quique Sánchez Flores, que también sabe lo que es llegar a una final de Copa y perderla, como le ocurrió en 2010 al frente del Atlético, el Getafe quiere ilusionarse de nuevo con una competición en la que no pasa de octavos desde la campaña 2009/2010.
Este partido frente al Almería será la puesta de largo de Quique Sánchez Flores como local en su segunda etapa al frente del conjunto madrileño, después de estrenarse en Copa hace una semana en Almería (1-1) y, posteriormente, en Liga, en Ipurua frente al Eibar (2-1).
Para este encuentro, Quique Flores reserva por decisión técnica al central brasileño Naldo y a los centrocampistas Pedro León, Jorge Sammir y Juan Rodríguez, todos ellos titulares en los dos primeros encuentros con el técnico madrileño al frente.