La figura como golfista del español Álvaro Quirós, de 27 años, experimentó un nuevo estirón al adjudicarse ayer el Abierto de España en el exigente recorrido del Real Club de Sevilla, el mismo campo que alumbró hace cinco años su primer triunfo como profesional, en el circuito español.
Quirós salió victorioso en el primer hoyo del primer desempate de su carrera. El gaditano, siempre temperamental, acogió el triunfo con una inusual contención de emociones, pese a la gran carga de fondo que conlleva este título, que se disputa desde 1912.
El éxito de Quirós confirma que el joven que salió de la cantera de La Cañada, en Guadiaro, tiene el talento para seguir el arduo camino de los grandes jugadores.