El Viejo Continente ha sido la cuna de los actos racistas dentro de las canchas de fútbol, en los últimos tiempos.
El caso más conocido es el protagonizado por Samuel Eto?o, jugador del Barcelona FC.
El camerunés llegó a declarar "no juego más", luego de recibir insultos desde una de las tribunas de La Romareda, después de un partido entre su club y el Zaragoza.
Anteriormente, el atacante marfileño del Messina italiano, Marc André Kpolo Zoro, fue el blanco de los cantos racistas que provenían de los fanáticos más radicales del Inter de Milán.
La reacción del jugador fue tomar la pelota y dirigirse al cuarto árbitro para pedirle que se detuviera el encuentro.