LOS ESPECTADORES racistas que vayan a ver partidos de fútbol deberían ser identificados entre la multitud y abucheados en público en medio del campo de juego cuando el partido que empañaron sea suspendido, dijo ayer el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter.
Blatter también declaró que los aficionados racistas deberían recibir una inhabilitación de por vida para volver a los estadios.