RAFAEL PALMEIRO habla pausado y sereno, con el aplomo que le otorgan las 19 temporadas de Grandes Ligas que lleva a cuestas. Aún así, el cubano no puede evitar el asomo de una leve sonrisa cuando se menciona la hazaña que está a punto de lograr: 3.000 hits.
El inicialista de los Orioles de Baltimore comenzará la campaña regular faltándole 78 hits para unirse al puertorriqueño Roberto Clemente y el panameño Rod Carew como los únicos latinoamericanos con 3.000 inatrapables.
"Espero que las cosas me vayan bien, a ver si puedo llegar lo más rápido posible", confesó Palmeiro antes de un partido de pretemporada contra Washington en el hogar primaveral de los Orioles.
De lograr esa meta, Palmeiro tendría otra llave para entrar al Salón de la Fama de Grandes Ligas. La primera la obtuvo en el 2003 cuando se unió al exclusivo club de los 500 cuadrangulares, otro de los números mágicos del béisbol. Y ahora, con 572 dobles en el bolsillo, el primera base también podría ingresar al selecto grupo de toleteros que han conectado 600 dobles.
Padre e hijo. Mánager y jugador. Un mismo equipo.
2005 es un año especial para la familia Alou. Felipe, el piloto, y Moisés, el pelotero, están en el ocaso de sus respectivas carreras y nada más los haría sentirse felices que cerrarlas con broche de oro en San Francisco.
"Esta es una de las temporadas que más he esperado. Jugar con mi papá y con un tremendo equipo", dice Moisés. "Tengo 38 años, pero nunca se para de aprender en este deporte".
Al igual que muchos de sus compatriotas, el pitcher dominicano Daniel Cabrera tiene una respuesta firme y rápida cuando se le pregunta quién es su modelo a seguir.
"Pedro Martínez", contesta el joven de 23 años que sorprendió a los Orioles de Baltimore la temporada pasada con récord de 12-8 como novato.
Rafa Palmeiro con metas claras
El pelotero está tras la marca del boricia Roberto Clemente y el panameño Rodney Carew.