Cuarenta días después, Rafael Márquez volvió a las canchas.
El defensa, referente del fútbol mexicano y capitán de la selección de México, se reincorporó a los entrenamientos del club Atlas de la primera división local tras las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro estadounidense, informó el equipo ayer.
Márquez, de 38 años, no se presentaba a las prácticas de los Rojinegros desde el pasado 9 de agosto, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó en una lista de individuos que actuaron como testaferros del narcotraficante Raúl Flores.