El español Rafael Nadal confirmó ayer su participación en la próxima edición del torneo de Queens, considerado la antesala de Wimbledon, y recordó que no haber podido defender ambos títulos el pasado año a causa de una lesión de rodilla fue una de las decisiones "más duras" que ha tomado en su carrera.
El mallorquín, número 3 del mundo, confía ahora en aprovechar, este verano, la ocasión de proclamarse de nuevo campeón en la hierba británica.