La tenacidad de Rafael Nadal le hizo triunfar, esta vez ante el suizo Roger Federer, auténtico dominador en Dubai en los últimos tres años, a quien derrotó en una gran final por 2-6, 6-4 y 6-4.
Nadal acabó llorando después de consumar su victoria en una hora y 53 minutos. No era para menos, pues con un tenis soberbio en los dos últimos sets, y ante el mítico Bjorg Borg en las gradas (hizo el sorteo de elección de saque), obtuvo su décimotercer título, el primero esta temporada.