Rafael Nadal expresó ayer en Shanghái que el Nadal del 2010 tenía "algo más especial que el Nadal del 2011, sobre todo en las situaciones complicadas". También admitió que hay trabajo que hacer si quiere volver al nivel del año pasado cuando ganó Roland Garros, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, tras encajar la séptima derrota en una final esta temporada en Tokio ante el británico Andy Murray. Y recordó que para ello debe mejorar sustancialmente su saque para sobrevivir.
"Ganar o perder depende a veces, solo de pequeños detalles", dijo Nadal.