El Panamá América
Luego de una temporada llena de lesiones, hoy arribará a Panamá el diestro lanzador de los Yanquis de Nueva York, Ramiro Mendoza.
El vuelo del pitcher istmeño está previsto para llegar a la 1:45 de la tarde al Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Mendoza tiene entre sus planes estar con su familia para las fiestas de fin de año para en el mes de enero reanudar sus entrenamientos con miras a la próxima campaña.
El lanzador oriundo de Guararé, provincia de Los Santos, se lesionó dos veces durante la temporada del 2000.
Cuando Mendoza estaba atravesando por su mejor momento en la rotación de los Yankees, un progresivo dolor en el hombro de lanzar lo sacó de acción. Primeramente, fue puesto en la lista de lesionados el 25 junio.
Luego regresó como relevista, sólo para ser devuelto en agosto a la lista por el resto del año, después que fue diagnosticado con tendinitis en el hombro derecho.
El proceso fue doloroso para Mendoza. Previo a entrar en la lista, Mendoza había hecho en abril su primera salida como Yankee, obteniendo una victoria contra los Reales de Kansas City.
En la salida tiró seis entradas y dos tercios, permitió dos hits, no dio bases por bolas y ponchó a cinco contrarios. Retiró, además, a los primeros 15 bateadores.
Un mes después, tiró una blanqueda contra los White Sox de Chicago, el equipo más ganador del 2000. Ese día, solamente permitió a un corredor llegar hasta segunda.
Fue el primer juego completo y blanqueada para un Yankee desde que David Cone tiró el juego perfecto de 1999. Pero en junio llegó la primera visita a la lista de incapacitados y la última vez que vio su nombre en la rotación de lanzadores.
El 21 de septiembre le hicieron la operación, la cual según los médicos fue exitosa.
En declaraciones anteriores, el lanzador panameño manifestó que desde el mes de noviembre comenzó a entrenar con pesas para fortalecer el hombro derecho que se lesionó en la pasada temporada.
Sus primeros lances están programados para el mes de enero.
"Me han dicho que todo estará bien", dijo Mendoza cuando se le preguntó si perdería alguna velocidad en sus lanzamientos a causa de la operación.
"Tengo que trabajar duro para fortalecer el brazo y regresar a la forma en que estaba este año".
Pasado el mes de enero, Mendoza dijo que se pondrá en forma para el campamento primaveral en marzo, en el que comenzará nuevamente en cero.
Cabe destacar que Mendoza había sido uno de los lanzadores más valiosos de los Yanquis, principalmente gracias a su versatilidad.En la presente temporada, tuvo marca de 7-4, con 4,25 de promedio de carreras limpias permitidas en 14 partidos, nueve de ellos aperturas.
Lanzó un total de 65.2 episodios, permitiendo 66 hits, 32 carreras (31 limpias), dio 20 bases por bolas y recetó 30 ponches.