Dos estadios en Clayton y el Nacional fueron ratificados por la Comisión Panameña de Béisbol de Categorías Menores (COPABECAME) como las sedes para el Campeonato Latinoamericano de Béisbol Infantil, a realizarse en nuestro país del 19 al 29 de julio próximo.
La directiva de la COPABECAME se reunió el pasado jueves y aprobó el uso de los estadios en el área revertida de Clayton, donde jugarán los equipos del Caribe; además del estadio Felipe Motta ubicado en la parte posterior del Estadio Nacional, donde se enfrentarán las novenas de Centro y Sudamérica. A partir de este año se pone en práctica la ampliación de las plazas de América Latina, de uno a tres, para el Mundial de la categoría y Williamsport, Pensylvania.
Por tal motivo, el certamen regional fue dividido en dos grupos: el del Caribe que da una plaza y el de Centro y Sudamérica que otorga una segunda. La tercera plaza es de México que fue concedida por derecho propio, al poseer la mayor cantidad de ligas.
En el grupo del Caribe hay confirmados siete equipos: Puerto Rico, Curazao, Aruba, República Dominicana, Islas Vírgenes, Bahamas y Bonaire. Dentro de la otra división se encuentran seis países: Venezuela, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, Colombia y Panamá.
Se informó que se estarán usando dos estadios en el grupo del Caribe, porque es el que tiene más equipos, quedando un octavo por confirmar, con la intención de terminar lo antes posible para poder aprovechar las condiciones climatológicas. No se programarán juegos nocturnos, al menos que por motivos de lluvia se retrase alguno.
PREOCUPACION
En la reunión se dejó sentada la preocupación, porque aún el Gobierno Nacional, no ha dado muestras de dar el aporte que se prometió a las Pequeñas Ligas, el cual asciende a unos 70 mil dólares. Dicho dinero sería utilizado para organizar este certamen infantil en Panamá, además de apoyar a los otros dos equipos que tienen participación internacional.
Trascendió entre los directivos de la COPABECAME, que sólo se les daría la mitad de lo prometido, lo cual los dejaría mal parados internacionalmente, ya que se ratificó la sede en Panamá porque se daba por hecho que contaría con el apoyo presidencial, el cual fue prometido en agosto del 2000, cuando el equipo intermedio ganó el Campeonato Mundial en Florida, Estados Unidos.