Raúl González Blanco, el último símbolo del madridismo, el jugador que ha pulverizado todos los récords, anunciará hoy, tras dieciséis años en el primer equipo, su adiós del Real Madrid en busca de mantener en otros lares el espíritu que siempre le ha caracterizado, competir al máximo nivel.
Aunque aún no es oficial, su destino será el alemán Schalke 04, club con el que se prevé firme por dos temporadas y con el que jugaría la próxima UEFA Champions League 2010-2011.