Un Real Mallorca urgido por la necesidad de ganar para salir de los puestos de descenso -es penúltimo con 14 puntos- pondrá a prueba, en el Ono Estadi, la cara a domicilio del nuevo Real Madrid de Juande Ramos el día en el que Raúl González alcanzará 500 partidos en Primera división.
El Real Mallorca quiere desafiar a las estadísticas, argumentos demoledores en su contra, ya que no gana un partido de Liga desde el pasado 26 de octubre (3-0 al Espanyol), y de los ocho encuentros disputados hasta ahora en su campo sólo ha celebrado dos victorias, con otras tantas derrotas y cuatro empates.
Además, el conjunto balear es el tercer equipo más goleado del campeonato (32 tantos), detrás del Sporting de Gijón y Numancia (ambos con 36).