Si no se le puede detener, hay que contratarlo.
A última hora del viernes, menos de 12 horas antes de la primera práctica de la pretemporada del Heat de Miami, LeBron James actualizó su página de Facebook con una fotografía nueva.
La imagen: un muy sonriente Ray Allen en primer plano, James mirando sobre su hombro a él, el dúo con el uniforme del Heat por primera vez.
“¿Sobra decir algo?”, escribió James.
No hay necesidad.
Cuando Allen decidió dejar Boston y firmar con Miami durante el verano, el Heat se puso supercontento ante la expectativa de que el campeón de la NBA la temporada pasada tendría ahora al mejor anotador de triples en la historia de la liga.
Desde julio, Allen y el Heat han tratado de buscar la forma de integrarlo mejor a la rotación.
“El crea temor”, dijo el entrenador del Heat Erik Spoelstra. “Nosotros conocemos ese temor, porque cada ocasión que estaba sin marca detrás de la línea de tres puntos, nosotros temíamos lo peor'', señaló.
Con justa razón.
Nadie ha acertado más tiros de tres puntos contra el Heat que Allen, ni se ha acercado siquiera en ese departamento.