El presidente socialista Ricardo Lagos reabrió ayer las puertas del palacio de La Moneda a un sorprendido público, que miró y titubeó antes de atreverse a caminar por los dos patios del antiguo edificio.
Las puertas se abrirán diariamente de 10 a 18 horas. Decenas de personas que caminaban por los alrededores de la sede de gobierno miraron hacia su interior antes de entrar. En el Patio de los Naranjos muchos refrescaron su rostro con agua de una vieja pileta antes de salir por la puerta posterior.
Hace 30 años cualquier persona podía caminar por el Patio de los Cañones y por el patio de los Naranjos, atravesando por el interior del palacio de una calle a otra.
Pero un ambiente político violento llevó a cerrar las puertas del palacio, hasta ayer. Lagos dijo que siempre había querido reabrir la puertas del palacio a la gente y que espera que no se dé un mal uso a la iniciativa, como manifestaciones y despliegue de pancartas, porque habría que repensar la medida.