El Real Madrid rompió con el pasado y selló su pase como primero de grupo a octavos de final de Liga de Campeones, con festival goleador y diversión en el estadio Santiago Bernabéu, a costa de un débil Lazio, el día que Bernd Schuster castigó a Guti en un encuentro vital.
Baptista, Raúl y Robinho marcaron los goles merengues. Pandev a placer tras un remate picado de Rocchi, marcó el descuento de Lazio.
El Real Madrid no podía fallar. No había excusas para sentenciar una clasificación que debía haber certificado un mes antes. Instalado en uno de los grupos más asequibles, perdonó dos oportunidades, en Grecia y Alemania. Ante el Lazio era obligado ganar, pese a que las matemáticas concedían más margen.
Bernd Schuster premia el momento de sus jugadores. No cree en las rotaciones. Por eso, la suplencia de Guti es un castigo en toda regla. Nunca lo reconocerá el técnico alemán, pero la expulsión del segundo capitán ante el Murcia le está pasando factura.