EL REAL MADRID no mejoró en su juego, resultó previsible de nuevo en casa y fue despedido con una gran bronca por segunda vez consecutiva del público del Bernabéu, que castigó y censuró además especialmente el mal partido de Emerson y Robinho ayer ante el Real Betis y que terminó empate 0-0.
No encuentra Fabio Capello el rumbo adecuado del equipo. Y sus socios se cansan. Les queda poca paciencia.
Emerson y Robinho son ya el centro de la diana del Bernabéu. Durante la semana Robinho se quejó por jugar poco. Fabio Capello lo puso de titular. Y Robinho no apareció. Vive un bajo estado de forma alarmante. Cuando Capello le mandó a la ducha ayer, recibió una sonora pita del público. Todo lo contrario que Sergio Ramos, aplaudido a rabiar cuando Capello le reservó para el martes ante el Bayern de Munich.
Lo mismo le ocurre a Emerson. Ninguno de los dos parecen brasileños. Exhiben una imprecisión extraña en un futbolista de élite.
El primer tiempo resultó espeso. El Real Madrid no da buenas vibraciones. Fabio Capello lo intenta todo. Ha dado la vuelta al equipo como si fuera un calcetín, pero casi nada funciona. Ha jugado a lo largo de la temporada, con bandas, sin bandas, con doble pivote, ha confeccionado todo tipo de variaciones, con Emerson, sin Emerson, con Diarra, con Gago, sin Gago, con Robinho, sin Robinho, pero el equipo no ofrece fútbol.
Ayer, Capello dio vía libre a las bandas. Beckham, Robinho, titulares. Con Guti, de enganche, de segunda punta, por detrás de Van Nistelrooy. Sólo Guti aprobó el examen. De los demás, de mitad de campo hacia adelante, no hubo noticias.
Guti y sobre todo Sergio Ramos fueron los que intentaron tirar del Real Madrid. Ramos, desde el lateral derecho, fue el delantero más peligroso para Toni Doblas. A los 32 minutos, el portero bético le sacó a Sergio un balón que iba dentro.
El Real Betis, por su parte, pudo tumbar al Madrid en el minuto 40. Una espléndida acción entre Fernando y Pancarte, acabó con un disparo de este último que a punto estuvo de batir a Iker Casillas.
Luis Fernández planteó un partido con el contragolpe de argumento, intentando sacar provecho del talento de Capi, de Fernando y del oportunismo de Sobis, a quien no se le vio apenas por el Bernabéu.
El Madrid nunca mandó con autoridad. De entrada porque Gago no acabó de poner orden. Y segundo, porque Emerson no da señales positivas.
Tras el descanso, Capello sentó a Gago. Salió Raúl. Y Guti acudió al rescate al medio centro a acompañar a Emerson. Luis Fernández cambió de cromo creativo. Rivera por Capi.
A la contra, el Betis buscó la rapidez en la banda de Pancrate por la derecha y la llegada desde la segunda línea de Fernando, siempre peligroso cuando pisa el área.
David Beckham del Real Madrid fue expulsado en el último minuto en un gesto de rabia e impotencia.
Sergio Ramos, defensa del Real Madrid, fue sustituido lesionado en el encuentro ante el Real Betis, y sufre una "contusión en el empeine de su pie derecho".
Fabio Capello, técnico italiano del Real Madrid, volvió a quejarse de la actuación arbitral tras un mal resultado como local ayer ante el Betis.
Semblanzas: ¿Cómo llegas a trabajar en la Zona?
HPO: La concesión la manejaba un norteamericano que fue el que nos contrató-Hicimos la aplicación y clasificamos. Yo tendría unos 40 años. Ya era un barbero consumado. Mi único oficio ha sido el de barbero, pese a que hice estudios por correspondencia. Trabajé 14 años en las bases.
Semblanzas: Ciertamente, el barbero se hace parte de nuestra actividad. En 1980 di con la barbería Chic. Estaba sobre la avenida México y en ella trabajaban tres barberos, personas muy serias y formales, igual que la clientela que atendían: un nicaragüense, uno, el más viejo que le decían Henrriquito (quien ya falleció), y Peri. También una chica que hacía pedi y mani cure. Durante toda la década de los 80 y parte del 90, Peri fue mi barbero, hasta que lo perdí de vista, después que demolieron el edificio donde quedaba su barbería, al final de la avenida México. Así que en los años posteriores anduve de barbería en barbería, algunas muy buenas otras no tanto, pero todas con una particularidad: no le daban permanencia y estabilidad al corte. Algunas veces salían excelentes trabajos, otras terminaban por ser un sufrimiento latente hasta que el cabello crecía. Hubo un caso en que sentía que mi cabeza era como una pista de aterrizaje con asimetrías notorias. Así que una mañana tomé mi auto y decidí buscar una barbería que supiera tratar mi cabello. Aclaro, hago parte de ese ilustre grupo de panameños con el cabello duro, pero aquí también hay cabellos duros y cabellos duros, como dice Olga Alicia, mi madre. Después de recorrer vía España desde Río Abajo hasta Bella Vista, bajé por calle 46, la que da hasta el parque Urraca y me llamó la atención una barbería situada a mi mano izquierda, justo frente a la emisora La Exitosa. Se llamaba Taranto y como quien no quiere la cosa estacioné mi auto y me dirigí hacia el local. Cuando abrí la puerta, justo en el sillón que daba hacia la puerta estaba sentado mi viejo amigo. NO se si se percató del impacto del encuentro, pero ocurrió tal cual él lo describe en la entrevista. Fue como si me hubiera encontrado con un viejo familiar. En la vida hay personas que no tienen con nosotros vínculos familiares pero que por su actividad llegan a ser parte de nuestras vidas, y sobre todo, de la vida del país. Saludos Peri.
Real Madrid no encuentra el rumbo
El Madrid nunca mandó con autoridad. Gago no acabó de poner orden y Emerson no da buenas señales.