El Real Madrid, en plena racha histórica de triunfos, intentará dar hoy su primer paso hacia el broche perfecto de un 2014, en el que conquistó su ansiada décima Copa de Europa, cuando se mida en las semifinales del Mundial de Clubes, que nunca ganó, ante el Cruz Azul mexicano, que aspira a dar la sorpresa.
“Todos los equipos son campeones y una victoria cerraría un año inolvidable”, dijo ayer Carlo Ancelotti, técnico del club “merengue”.
“Llegamos al torneo con mucho entusiasmo”, añadió el italiano.
Luego de que un fuerte aguacero inundó la cancha de Rabat, la Fifa decidió hacer jugar el partido en Marrakech, donde se disputarán todos los encuentros restantes.
A Ancelotti le cayó bien el cambio de sede, aunque señaló que no lo pidió.
“Es bueno porque es una semifinal de una competencia mundial y tiene que ser jugada en césped. Será una cancha buena para un buen partido”, afirmó el timonel. También descartó la presencia de James Rodríguez para este duelo.