El Real Madrid quiere demostrar su mejoría de los últimos 14 meses bajo las órdenes del entrenador Vicente del Bosque y vencer hoy al Zaragoza en su partido pendiente de la liga española de fútbol.
Si el equipo merengue logra el triunfo en ese partido liguero, que aplazó cuando tuvo que viajar a Japón para la final de la Copa Intercontinental, tomaría una ventaja de cinco puntos sobre el campeón Deportivo de La Coruña .
Del Bosque, que sustituyó al galés John Toshack como entrenador del Real Madrid en noviembre de 1999, llevaba en el cargo sólo dos semanas cuando el Zaragoza llegó al estadio madrileño Santiago Bernabéu para jugar con el cuadro blanco la pasada temporada.
Con la moral por los suelos y la prensa difundiendo casi a diario las peleas en el vestuario, el Real Madrid parecía y jugó como un club caótico cuando encajó una derrota de 5-1 ante los zaragozanos, el peor resultado en casa desde hacía 25 años.
"No guardo buenos recuerdos de esa noche. Fue un golpe duro para nosotros, en un momento en el que no estábamos en forma".
Del Bosque, que hasta entonces había entrenado a las categorías juveniles del equipo madridista, era un completo desconocido fuera del club y pocos esperaban que fuera capaz de remontar la galopante crisis del equipo.
Contra todos los pronósticos, el Real Madrid se coronó campeón de Europa la pasada temporada y esta temporada las cosas están mucho mejor.
A pesar del empate 2-2 contra el Valladolid el domingo, el Madrid se proclamó "campeón de invierno" (mitad del campeonato) con dos puntos de ventaja en la clasificación de la liga.
Una victoria contra el Zaragoza, que tiene a cinco jugadores lesionados, aumentaría su ventaja y despejándoles el camino hacia su primer título de liga desde 1997.
"Tenemos que asegurarnos de que la historia (la goleada del Zaragoza) no se repita", dijo Del Bosque.