El Real Mallorca apagó en su estadio de Son Moix el brillo de las estrellas del Real Madrid al imponerse por 2-1 en el partido de ida de la Supercopa de España, con goles del holandés Arnold Bruggink y el camerunés Samuel Eto"o, para los baleares, y del portugués Luis Figo para los madridistas.
El Mallorca salió indemne del primer examen serio de la temporada, no así su galáctico rival, que dejó más sombras que luces en su estreno oficial. El Madrid empezó el partido con Luis Figo en la banda derecha, Beckham en el centro y Makelele en el banquillo tras alegar durante el día dolores en el pecho que, según el francés, le impedían jugar, aunque sí lo hizo en la segunda parte.
Los madridistas tuvieron un arranque prometedor, pero poco a poco la luz del firmamento galáctico se fue haciendo cada vez más débil hasta terminar en tenues destellos de Zidane y Ronaldo, principalmente.