Un nuevo grupo rebelde se atribuyó la responsabilidad por la colocación de dos morteros rudimentarios cerca de los cuarteles de la policía federal, pero acusó al gobierno de provocar la explosión de uno de ellos, que hirió gravemente dos niños, informó ayer el diario La Reforma.
Dice que la atribución está contenida en un mensaje electrónico que firma el Ejército Revolucionario del Pueblo Villista, que anunció su escisión en diciembre del Ejército Popular Revolucionario.
Añade que el grupo ejecutó con los morteros un ataque contra los cuarteles de la Policía Federal Preventiva, en protesta por el allanamiento policial el mes pasado de la Universidad Nacional Autónoma de México, que estuvo ocupada por los huelguistas durante casi 10 meses.
Un vocero policial dijo que no hubo tal ataque y que los morteros en realidad estaban frente al edificio vecino, de construcción similar al de la policía pero ocupado por oficinas de seguros. Sostuvo que ese edificio tampoco fue atacado.
Fuentes oficiales citadas por el diario El Universal dijeron que uno de los morteros parecía haber sido disparado. No mencionaron daños.
Los morteros, de 60 centímetros de largo y dotados de mecanismo de tiempo, fueron descubiertos el miércoles cuando dos niños que jugaban en un parque fueron gravemente heridos por una explosión.