Cuba no acepta injerencias en sus asuntos internos bajo el tema de los derechos humanos, afirmó la viceministra del Exterior, María de los Angeles Florez en declaraciones divulgadas ayer.
Florez, en declaraciones difundidas por la oficial Prensa Latina, agregó que en el asunto de derechos humanos "existen evidencias de que lo que se trata es de sentar a los países del sur en el banquillo de los acusados, con el norte desarrollado como juez, una situación intolerable".
Cuba, "no acepta injerencias en sus asuntos internos ni mucho menos un tratamiento selectivo y discriminatorio", aseguró la funcionaria.
Las declaraciones de Florez ratificaron la queja cubana esta semana al ser aprobado un documento en el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, reunido en Ginebra, que condenó abusos y represión a opositores políticos.