Ocho supuestos oficiales de las fuerzas armadas de Perú dijeron en una carta publicada ayer que no reconocerán una eventual victoria del presidente Alberto Fujimori en las elecciones del 9 de abril.
"Queremos hacer de público conocimiento que en el seno de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional se ha generalizado un malestar y repudio contra el actual régimen del presidente Alberto Fujimori", dijo la misiva, firmada con seudónimos y publicada en los diarios opositores Liberación y La República.
Los presuntos oficiales afirmaron que respaldarán a cualquier candidato que ocupe su lugar y pidieron que el pronunciamiento no se interprete como un "golpe de Estado".
"Muy por el contrario, serviría para conservar una auténtica democracia", dijo el comunicado, fechado el 20 de marzo en Chorrillos, sector limeño donde hay dos importantes bases militares.
Aunque es difícil confirmar la identidad de los autores, el lenguaje de la carta tiene la típica redacción de comunicados militares, según comentaristas radiales.
Fuentes militares dijeron a Reuters que el fin de semana se repartieron volantes en Chorrillos y otra base limeña con mensajes de oficiales de rangos medios que rechazan un nuevo gobierno de Fujimori, electo en 1990 y reelecto en 1995.
La carta firmada presuntamente por dos coroneles de la policía, dos coroneles de la fuerza aérea, dos capitanes de la marina y dos coroneles del ejército, todos con seudónimo, condenó asimismo la utilización de personal de tropa en la campaña a favor de la segunda reelección de Fujimori.
El diario La República publicó el martes que soldados de la división de infantería de la población de Huancayo, en los Andes centrales, facilitaron material electoral en un mitin realizado la semana pasada por candidatos de Perú 2000, alianza que respalda a Fujimori.
Los supuestos oficiales exigen la investigación de presuntos hechos fraudulentos donde estarían incluidos militares, como habérsele obligado a firmar planillas a favor del movimiento de Fujimori.
Asimismo, exigieron la "destitución inmediata" del asesor del Servicio de Inteligencia, Vladimiro Montesinos, reconocido como el verdadero jefe del cuerpo y quien ha sido denunciado por organizaciones locales y extranjeras como responsable de permitir violaciones a los derechos humanos.