La actividad inició a las 8: 00 a.m., con una misa de Acción de Gracias, presidida por S.E.R. monseñor Fernando Torres Durán, obispo de la Diócesis de Chitré para las provincias de Herrera y Los Santos.
El prelado felicitó a los miembros del equipo campeón, diciéndoles que eran ejemplo para la actual juventud. También felicitó a la provincia de Los Santos, subrayando que el campeonato lo ganó su "diócesis", Herrera y Los Santos. Los miembros del equipo de Herrera le regalaron, al obispo Fernando, el uniforme "amarillo" y una pelota autobiografiada por todos ellos.
El recorrido siguió por el distrito de Pesé, Los Pozos, Las Minas, Ocú, Santa María, Parita y finalmente Chitré.
La gran caravana se detuvo en todos los lugares donde estaban niños esperándolos, específicamente en las escuelas aledañas a la carretera principal. La multitud en todos esos lugares solicitaba a los peloteros que caminaran con ellos. Niños y adultos pedían autógrafos en diferentes materiales incluyendo sus vestidos y su propia piel. Los más solicitados fueron Héctor Ávila, Audes De León, Ramón Ramírez, Luis Iglesias, Víctor Almengor y otros. Los niños se identificaron más con Héctor Ávila. En las calles mostraban letreros con el número "13".
Flores amarillas esparcidas por el bus y alegres tamboritos, fue la tónica del paseo de los campeones. En Ocú se les brindó el almuerzo a los campeones y en Santa María el tradicional y suculento sancocho de gallina de patio.
Los herreranos barrieron en la serie final del béisbol mayor a Los Santos en el Clásico de Azuero.