Desde Viguí hasta Punta Burica, el pueblo chiricano estuvo a la espera de la llegada del equipo campeón de la juvenil de béisbol. Una gran cantidad de gente salió a la carretera Interamericana, mientras que otros siguieron las transmisiones de las emisoras locales.
Los peloteros entraron a la tierra que los vio nacer a las 3:00 p.m. de ayer y no fue hasta las 8:15 p.m. cuando arribaron a la ciudad de David, donde miles y miles de personas que estaban a orillas de la carretera salieron a saludarlos.
La emoción de un pueblo que le siguió la pista a su equipo no escatimó esfuerzo para salir a darle esa bienvenida por el triunfo que obtuvieron al derrotar al equipo capitalino.
Los fanáticos de la provincia fronteriza cerraron la carretera a la altura del corregimiento de Chiriquí, para darles el caluroso abrazo a sus pequeños gigantes. Precisamente a las 5:45 p.m. el equipo campeón subió al carro.
La larga fila de vehículo que acompañaba a la caravana donde flameaba la bandera del Valle de la Luna, era inmensa, a un paso tan lento que alcanzaba hasta 10 minutos por kilómetro de recorrido.