Anthony Amaya del equipo de Pacora llegó ayer feliz al campo del complejo Roberto Kelly, un día después de haber lanzado un partido sin hits, ni carreras ante Tocumen. Pero, lamentablemente, la alegría le duraría poco, pues en el juego ante Pedregal recibió un pelotazo en el rostro jugando la primera base.
Anthony fue ayudado por su cuerpo técnico y al reincorporarlo emanó sangre de su rostro.
El nerviosismo de todos los presentes se hizo sentir y la ausencia de una ambulancia o personal de cuidados médicos se hizo notar. Una dama tuvo que bajar de las gradas para socorrer al herido, el cual fue trasladado del lugar en un carro particular.
Desde que arrancaron los torneos metropolitanos y del sector Este de pequeñas ligas hemos visitado los estadios Juan Demóstenes Arosemena, el Andy Alonso de Parque Lefevre, el Tomas Muñoz de Juan Díaz, el nuevo campo de pelota en Brisas del Golf y el propio Roberto Kelly, y no hemos visto una ambulancia, paramédico o botiquín de primeros auxilios para cuando se den casos así.
Hacemos el llamado a la organización de las pequeñas ligas, pues no solamente en los campeonatos nacionales se dan accidentes. Debemos salvaguardar la salud y la integridad física de los artistas del evento durante toda participación del torneo.