El entrenador de los Magic de Orlando, Stan Van Gundy, reconoció que se “equivocó” en la estrategia que diseñó para marcar a Derek Fisher, el verdugo de Los Ángeles Lakers, que les “robó” el triunfo en el cuarto partido de las Finales de la NBA con dos triples “milagrosos”, pero fáciles.
Lo marcamos como si fuese a hacer una penetración", afirmó Van Gundy.