El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente, se enfrentó ayer a una multitud de estudiantes manifestantes y les pidió poner fin a la huelga que tiene a la casa de estudios más grande de Latinoamérica cerrada desde hace nueve meses.
De la Fuente hizo el pedido al reunirse con un representante de los huelguistas en un breve enfrentamiento frente a la UNAM. Los huelguistas respondieron que están dispuestos a dialogar, pero no en terrenos universitarios.
De la Fuente planeaba ir a la universidad para presentar a los estudiantes los resultados de una votación celebrada en esa institución la semana pasada, según los cuales tanto estudiantes como profesores y obreros aprobaron una serie de iniciativas para poner fin a la huelga.
Sin embargo, los huelguistas han bloqueado la entrada de la casa de estudios con alambres y ventanales removidos de los edificios universitarios.
Uno de los líderes huelguistas, Alfredo Velarde, dijo que el rector no puede entrar a la universidad porque está bajo control de los manifestantes.
Agregó que los partidarios de la huelga consideran a de la Fuente como títere del gobierno y le acusan de incitar a los huelguistas al intentar entrar en la universidad.
La universidad, la principal institución académica de México, lleva desde abril tomada por un pequeño grupo de estudiantes radicales que ya no cuentan con el apoyo de la mayoría de los 280.000 que asisten a clases allí.
En su breve conversación con el líder huelguista, que no fue identificado, de la Fuente presentó los resultados del referéndum, según los cuales el 90% de los participantes apoyan su propuesta de poner fin a la huelga.
Los huelguistas denuncian la votación como fraudulenta e irrelevante. Velarde, quien se autocalificó de anarquista y comunista, dijo que los estudiantes no pretenden representar a la mayoría de los estudiantes sino a la minoría políticamente activa.
La huelga comenzó como protesta contra los planes del predecesor de la Fuente de aumentar la matrícula anual de unos pocos centavos a 140 dólares.
Aunque las autoridades han revocado la propuesta de aumento, los estudiantes mantienen la huelga pidiendo mayor participación en decisiones administrativas y cambios en las políticas de la institución.