El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Francisco Barnés cedió ayer en la decisión de aumentar las cuotas universitarias -que desató una huelga de seis semanas- al anunciar que las nuevas matrículas (100 dólares al año) serán "voluntarias" y no obligatorias.
En la resolución original de la Rectoría, se aclaraba que los alumnos que no pudiesen pagar las cuotas -quienes ganaran hasta cuatro salarios mínimos, 400 dólares mensuales- quedarían exceptuados, siempre que presentasen la correspondiente documentación.
En rueda de prensa, Barnés anunció que próximamente se reunirá el Consejo Universitario para analizar esas modificaciones y así "regresar lo más pronto posible a la normalidad y recuperar la capacidad de diálogo". Las cuotas estaban congeladas hacia medio siglo, y la Rectoría las elevó de 2 centavos de dólar a unos 100 dólares por año.
Esta nueva actitud podría despojar al Consejo General de Huelga (CGH) de su principal argumento. Todos los sondeos habían demostrado que el aumento de cuotas era muy impopular entre los casi 300.000 alumnos. Sin embargo, la huelga tampoco gozaba de simpatías, debido al riesgo de perder el año lectivo.
El miércoles, el CGH había dado un pliego de condiciones a la Rectoría para sentarse a dialogar e intentar superar el conflicto.
En las condiciones para un diálogo "veo con preocupación que no se cumplen en la propuesta (del CGH) toda vez que se exige que para dialogar se debe satisfacer un pliego petitorio que debería ser objeto del diálogo. El diálogo propuesto no es tal", señaló Barnés.
A la demanda de derogar el aumento de cuotas, el CGH aumentó varias otras exigencias que la Rectoría aclaró que no serían discutidas, y el miércoles presentó 24 exigencias para activar el diálogo.
Según Barnés, "dialogar es comprender los puntos de vista del otro, exponer lo que uno piensa y negociar no es claudicar ni vender ideales, sino llegar a una síntesis de mejor nivel".
El Rector informó que se han recibido más de 1.200 propuestas de la comunidad universitaria respecto al reglamento de pagos y que ellas serán analizadas por la Rectoría y el Consejo Universitario.
Esas propuestas son "una sólida base para avanzar en la solución al conflicto" y "la propuesta de modificación garantiza que ningún estudiante quede fuera de la Universidad por razones" económicas, y "se garantiza el principio de gratuidad, las cuotas tendrán carácter de cuotas voluntarias y cada estudiante podrá determinar si tiene voluntad de cubrirlas o no".