El entrenador del Bayern de Múnich, Josep Guardiola, seguramente uno de los "cruiyffistas" más convencidos, aseguró ayer que el legado de Johan Cruyff es "infinito".
Guardiola calificó a Cruyff como "un revolucionario" y admitió que fue su maestro.
"No sabía nada de fútbol hasta que conocí a Cruyff", indicó Guardiola, quien destacó el legado dejado por el holandés. "Con su muerte perdemos a una figura que siempre teníamos cerca. Ya no podremos ir a verle, pero su legado es algo que nos queda", insistió Guardiola.