Algunos expertos calificaron de "una amenaza contra la libertad de prensa" algunos artículos de la reforma al código penal que establecen multas y penas de cárcel para periodistas que los violen.
La reforma establece penas para periodistas que publiquen sin autorización contenidos no destinados a difusión pública, que revelen secretos que puedan causar daño, que creen bancos de datos con datos íntimos o que accedan a bancos de datos sin autorización.
El diputado Eliseo Núñez, disidente del gobernante Partido Liberal Constitucionalista, dijo a El Nuevo Diario que el nuevo código "es en sí moderno, avanzado y muy bien trabajado, pero cuando alude a la libertad de expresión se torna oscuro, negativo y atrasado porque no se adecua con la realidad política del país".