El canciller dominicano Eduardo Latorre, designado por la OEA como secretario permanente en Perú, dijo ayer que tendrá una labor de "ente facilitador" del diálogo entre el oficialismo y la oposición en busca de un proceso de reformas democráticas que no se hará "de un día para otro".
Latorre llegó a Perú para tomar un primer contacto con la sociedad peruana, envuelta en una dramática polarización a raíz de un proceso electoral en el que el presidente Alberto Fujimori ganó un inédito tercer mandato, en medio de acusaciones de fraude de la oposición.
Tras analizar el caso peruano, la OEA designó a Latorre como su secretario permanente en Perú para monitorear el avance de un proceso democratizador, que deberá ser ejecutado en base a recomendaciones que ese organismo hemisférico planteó al gobierno, entre ellas garantizar el ejercicio de la libertad de prensa y reformar el sistema de justicia.