El debut de José Luis Chilavert ayer en la Copa Mundial de fútbol del 2002 no fue como se había planeado, ya que un error del arquero paraguayo ayudó a España a derrotarlos por 3-1.
Cuando el marcador estaba 1-1 en el partido correspondiente al Grupo B, Chilavert no logró interceptar un centro de Javi de Pedro, permitiendo a Fernando Morientes anotar a boca de jarro.
"Morientes venía de atrás y la pelota hacia él estuvo perfecta", declaró Chilavert, quien estuvo ausente en el empate inicial de Paraguay 2-2 con Sudáfrica por encontrarse suspendido.