Deportes

Reguero atormentado

Hay quienes piensan que escribir es un dolor. En realidad es una fiesta a la que invitas a tus vivencias, a tu sensibilidad...


Héctor Collado (Escritor) / PANAMA AMERICA

Respondo a preguntas recurrentes, mientras supongo que serán de utilidad para los que se toman la vida demasiado en serio.

¿En qué momentos del día usted considera que tuvo mayor inspiración o concentración para dedicarse a escribir su libro?

Aquello que llama “La inspiración” es algo inasible que puede ocurrir o no. En mi caso, prefiero decir ocurrencias. A mí a cada rato se me ocurre cada barbaridad que no será necesariamente en materia literaria, pero ayuda. Casi todos mis proyectos están sazonados de eso: de ocurrencias, que no de barbaridades… Claro que la matemática del lenguaje tiene obligatoriamente que ser parte del proceso de creación. Yo creo, por fe es que el mundo se salvará, que todo autor a final de cuentas escribe un solo gran libro que lo hace público por entregas a lo largo de su vida. Que sea bueno, que sea celebrado, que trascienda o, en el peor de los casos, se convierta en carne de olvido u oprobioso documento… ese será problema de la obra.

¿Con qué frecuencia se dedicaba exclusivamente a esta actividad?

En realidad no puedo afirmar que escribo con frecuencia. Más bien por alguna motivación o un proyecto literario que me impongo o que siento que me debo.

Esa es mi ruta para encontrar mis mapas del tesoro. No hago fuerza para enamorar a las musas, prefiero que me sorprendan distraído y me dejen beber de sus caricias de luz, de su sal… He tenido mis momentos, obviamente cuando las exigencias de la vida me lo permiten, de trabajar, ves que digo trabajar, por varias horas seguidas. Al final del día o de la noche dejo el “reguero atormentado” para volver por él en otro tiempo. A veces se queda olvidado y es un alegrón volverlo a encontrar meses, años después con su aroma a guardado.

Hay quienes piensan que escribir es un dolor. En realidad es una fiesta a la que invitas a tus vivencias, a tu sensibilidad, tus lecturas y te vas de farra con la creatividad, la imaginación. Esas dos muchachas se las traen.

¿Tiene un lugar de su casa, o fuera de casa, favorito para escribir?

En realidad no tengo lugar ni casa, pero tampoco soy un desamparado para las cosas del amor. Creo que lo que se precisa para escribir realmente es tiempo. Escribir es un trabajo que implica varios oficios: borrar, quemar, olvidar, botar, volver a empezar.


fecha edicion
old id
876532
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América