Después de seis años, era su turno para volver a tener el trofeo Venus Rosewater Dish...
En la cuarta final de Wimbledon entre las hermanas Williams, Serena derrotó ayer 7-6 (3), 6-2 a Venus para conseguir su tercer título en el All England Club y su 11er campeonato de Grand Slam.
“Se siente increíble”, dijo Serena. “Es una bendición. Siento como que no debería estar sosteniendo este trofeo, tiene el nombre de Venus, ella siempre gana”.
Serena se impuso con un mejor saque que su hermana, más determinación en el desempate y un dominio absoluto en el segundo set. El punto del triunfo se produjo cuando Venus dejó un revés en la red en el cuarto “match point” del encuentro.
La mayor de las Williams buscaba su sexto título y trataba de convertirse en la primera mujer desde Steffi Graf (1991-93) en ganar tres años consecutivos.
Las hermanas norteamericanas consiguieron su octavo título en sencillos esta década. Como siempre sucede en sus partidos, la celebración fue bastante calmada.
“No pensé en Venus en todo el día'', dijo Serena. “Sólo la vi como una oponente. En un momento, después del primer set, miré a las estadísticas al lado de la cancha, y vi que decía 'Williams, Williams''. No sabían quién era quién''.