La secretaria de Justicia Janet Reno imploró a todos los involucrados en la batalla por la tutela de Elián González para que resuelvan la situación rápidamente para que el niño cubano pueda "seguir adelante con su vida".
En su rueda de prensa semanal, Reno declinó repetidas veces indicar cuál sería su próximo paso en la larga batalla sobre la tutela del niño, que se disputan familiares de Cuba y Estados Unidos, pero sí declaró que "lo que está en juego aquí son...las leyes de inmigración, y la ley federal es la que debe controlar esta situación".
"La cuestión gira en torno a un padre que desea el regreso de su hijo y de unos abuelos que desean el regreso de su nieto, y esos son lazos que deben ser respetados", dijo Reno.
La funcionaria descartó un dictamen de un tribunal estatal de la Florida y dijo que toda apelación de las decisiones del Servicio de Inmigración y Naturalización respecto al regreso de Elián debe ser ventilada ante un tribunal federal.
El gobierno de Bill Clinton había señalado inicialmente el 14 de enero como la fecha para la devolución de Elián, pero Reno dijo el martes que ese plazo había sido revocado para dar tiempo a que se llegue a un acuerdo.
La funcionaria puso de manifiesto, empero, que la batalla legal por la tutela de Elián debe librarse en los tribunales federales y no en los estatales de la Florida.
En una carta enviada a los abogados de los familiares del niño, Reno dijo que el dictamen de una juez estatal, emitido el lunes en Miami, por el cual el niño deberá permanecer en los Estados Unidos hasta que su caso sea ventilado en un tribunal para asuntos de familia el 6 de marzo, "carece de toda fuerza o efecto" sobre la decisión del SIN.
¿DIJO O NO QUERER REGRESAR A CUBA?
Una controversia sobre si el niño náufrago cubano Elián González dijo que quería o no regresar a Cuba ha venido a crear en Miami una gran confusión en una situación altamente volátil por los intereses en juego.
La polémica comenzó cuando el Canal 10 abrió sus noticieros el miércoles con un video del menor jugando en el jardín de la casa de sus familiares en la ciudad estadounidense de Miami y en el que al observar en el cielo un avión, decía, según la traducción al inglés que hizo la emisora: "Yo quiero que tú me regreses a Cuba".
Pero los telespectadores hispanos escuchaban otra cosa diferente en español: "Yo quiero que no me regresen pa" Cuba".
Las emisoras cubanas de Miami, indignadas con el Canal 10, han estado repitiendo desde el miércoles la grabación en español y pidiendo una rectificación.
El diario "The Miami Herald" pidió a un traductor oficial de los tribunales, Anthony Rivas, que escuchara la grabación en un equipo de sonido del mismo Canal 10 y su dictamen fue: "Dice claramente: Yo quiero que no me regresen pa" Cuba".
Sin embargo, ¿qué importa lo que pueda decir un niño de seis años que no sabe lo que dice?, se preguntaba ayer un comentarista de una radio en inglés, opinión representativa de los sectores de la población que ven el caso del niño balsero con una mente más fría y menos pasional.
Por el contrario, la comunidad cubana en Miami sí le daba mucha importancia.