El ministro de Trabajo Antonio Erman González renunció ayer envuelto en un escándalo por cobrar una jubilación excesiva.
El ministro anunció su renuncia después de una reunión con el presidente Carlos Menem, que anoche le ordenó regresar anticipadamente al país desde Colombia donde asistía a una conferencia internacional de ministros de trabajo.
El funcionario, cuya renuncia había sido pedida por la oposición después de revelarse que cobraba una jubilación cercana a los 8,000 dólares simultáneamente con su sueldo de ministro de 9.700 dólares, dijo que decidió alejarse para evitar una "mal imagen" al gobierno.
Sin embargo, afirmó que no se arrepiente de nada.
El escándalo estalló en estos días al revelarse que González tiene una jubilación desde hace unos dos años cercana a los 8,000 dólares y que además habría cobrado un "retroactivo" de 222,000 dólares. "Nunca he cobrado superpuesto un sueldo y una jubilación", se defendió hoy González, a pesar de que la prensa publicó documentación que revela la existencia de un cheque por 222.000 dólares de retroactividad.
Luego dijo que donará el dinero que recibió en concepto de haberes jubilatorios pero "no porque (ese dinero) no me corresponda, no porque sea ilegal".
"No me arrepiento de nada, probablemente esto no ha tenido la interpretación que por lógica debiera tener, que alguien con más de 44 años de servicios acceda a una jubilación", dijo.
La revelación del cobro supuestamente excesivo de González ocurre en momentos en que el ministro de Economía, Roque Fernández intenta llevar adelante una reducción de los gastos públicos.
Fuentes de la casa de Gobierno dijeron que será reemplazado por José Uriburu, que era el segundo de González.
González es el segundo ministro que renuncia en menos de un mes, después de la entonces ministra de Educación Susaba Decibe, descontenta por un recorte presupuestario a su área.