Un procurador general estatal que había sido vinculado a casos de tortura por una comisión de derechos humanos ha presentado su renuncia, dijo ayer la prensa mexicana.
El procurador Félix Ledesma Martínez, del estado noroccidental de Jalisco, dijo ayer que renunciaba por "motivos personales" y desmintió que tuviese nada que ver con las acusaciones de tortura, que ha rechazado.
Un ex guarda de un vehículo blindado ha presentado una demanda ante funcionarios de derechos humanos, en la cual afirma que fue torturado en una casa propiedad de la esposa de Ledesma, dijo la semana pasada un diario mexicano.
El guardia aseguró que la policía quería que confesara haber participado en un robo a un vehículo blindado.
En octubre, un presunto secuestrador murió mientras se hallaba detenido, tras recibir 40 golpes a la cabeza y otros que le rompieron dos costillas y le perforaron un pulmón, según la comisión estatal de derechos humanos, que denunció la existencia de un "sistema de torturas" en la procuraduría general.
Ledesma había sido procurador durante dos años, y fue sustituido por Roberto Aguilera.