Hace más de un mes, nos integramos a la Comisión Nacional Carreras (CNC) atendiendo a una invitación, que se nos hizo hace unos 2 años atrás y que finalmente decidimos aceptar, para conocer el monstruo por dentro.
Llegamos a la conclusión y luego de consultar con nuestra conciencia y con gente de su nuestro entorno íntimo, que el representar al Público Apostador en la CNC, sería una extensión de lo que por años hemos hecho en los diferentes medios, en que hemos participado.
Después de un mes de estar compartiendo las sesiones semanales con Jorge Vernaza, en calidad de Presidente a.i; el gerente del hipódromo y David Fuentes, quienes han representando a la empresa y Gumercindo Arcia, quien funge como diligente Secretario de la CNC, hemos ido sacando algunas conclusiones, que seguramente nos servirán para corregir yerros del pesado y consolidar las buenas iniciativas que se hayan dado.
La CNC no deja de parecerse a otras instancias de decisión en el país.
Es decir, que la única manera posible para que cumpla su misión y satisfaga las expectativas, es respetando al pie de la letra, las disposiciones que la rigen. El Reglamento de Carreras, que si bien no es perfecto, regula en gran manera la mayoría de las situaciones que se dan antes, durante y después de las competencias hípicas.
Hemos visto que la mayoría de los "problemas" tiene su génesis en dos factores: Primero, muchos de los involucrados en el espectáculo de las carreras de caballo, no conocen bien las reglamentaciones y, segundo, quienes están llamados a hacer cumplir estas reglas las omiten o sencillamente no las aplican, por razones que sólo ellos y sus conciencias conocen.
Dejamos el compás abierto para que esa gente (los apostadores) que ahora representamos formalmente, nos hagan llegar sus inquietudes, ya sea personalmente o por el medio que les sea más fácil . Tengan la seguridad que sus voces serán escuchadas y recibirán respuestas, siempre y cuando, éstas estén ceñidas a lo que el reglamento permite y a los mejores intereses de este deporte, que nos ha dado más satisfacciones, que las habíamos presupuesto.