Si alguien dice que la televisión es la madre de todos los males, Cecilio Peñalba puede señalarle lo contrario.
Sentado frente a un televisor en su natal Soná, en Veraguas, el actual líder de la estadística de jinetes, descubrió el camino que tenía que seguir el resto de su vida.
Cecilio Peñalba reveló que en las postrimerías de la década de los 80, mientras veía la transmisión de un clásico importante por la televisión, decidió abrazar la carrera de jinete, pese a que nunca había tenido ningún tipo de relación con los caballos.
“Llegué a saber lo que es un caballo, cuando vine a Panamá”, dijo el jinete veragüense que se distinguió como uno de los mejores jinetes aprendices de su generación.
Antes de salir de Soná cumplió el requisito de terminar la escuela secundaria y posteriormente viajó a Chiriquí en donde “trabajé muy duro en una empresa azucarera”.
Según Peñalba estando en el “Valle de la luna” se trasladó Panamá con el propósito de montar caballos, aunque mantuvo su decisión en secreto, ya que no contaba con la aprobación de su madre, quien ésta estima que el montar es muy peligroso.
“Cuando llegué a Panamá era como si estuviera en otro país; no conocía nada”, recuerda el ahora líder de los látigos.
“Yo viene al hipódromo con la idea de montar de una vez”, dijo. “Vengo a montar caballos”, fue su primera expresión al enfrentar a la profesora de la Escuela de Jinetes, pero fue frenado cuando se le explicó que primero tenía que ir a formarse.
“Me di cuenta que no podía comenzar así, sin saber cómo llevar un caballo de carreras”, reflexiona.
Sin muchos parientes en la ciudad capital Cecilio Peñalba se quedaba en ocasiones en los establos del hipódromo. “Pasé mucho trabajo, después de estrenarme tuve casi cinco meses sin ganar, pero no me eché; seguí adelante”.
En esa etapa recibió el respaldo del entrenador Eric Ernesto Navarro y su esposa. Posteriormente fue asesorado técnica y físicamente por Omar Hernández y Raúl O. Hermoso, quienes se dieron cuenta de sus cualidades y tras pulirlas comenzaron a llegar los triunfos.
“Ahora estoy rindiendo mejor debido a que me he propuesto metas y tengo un agente que está dedicado sólo a mí, situación que no se daba en el pasado”, explicó Cecilio Peñalba.
Antes de abandonar su pueblo en Veraguas Cecilio era conocido por sus cualidades como cantante.
“Yo quería ser artista; cantante. En Soná la gente me conoce como cantante, ya que cantaba en el coro de la iglesia”.
Ahora cuando Cecilio entra al recinto de los ganadores, después de imponerse en carrera, hace un saludo poco común al Cuerpo de Comisarios.
“He aprendido a darle gracias a Dios. Uno no sabe si cuando entra a la pista va volver a salir, por eso hay que estar agradecido y de allí que me quito el casco como muestra de gratitud”, terminó.
Reseña de un jockey diferente
Pasé bastante trabajo, pero nunca me eché.