El Getafe jugó de forma magistral. Y el Madrid y Luxemburgo, acabaron pitados de nuevo. El último cambio de Luxe, al sacar a Gravesen por Ronaldo, encendió a la grada, que no entendió el viraje resultadista del técnico brasileño. Luxemburgo defendió con uñas y dientes el 1-0 en casa ante un club de escaso presupuesto.
El Madrid no mereció tanta ventaja en el primer tiempo. Ronaldo tuvo un balón y lo mandó dentro. Ese fue todo el arsenal ofensivo del Real Madrid. El Getafe, en cambio, hizo casi todo bien. Disfrutó de más posesión del balón -meritorio jugando en el Bernabéu-, lanzó más córners, tuvo más ocasiones de gol, pero con el 1-0 se llegó al descanso.
Por no tener a favor, no tuvo suerte el Getafe ni con el árbitro. Y eso, que hasta la fecha el Madrid no se había visto beneficiado en esta Liga. Sin embargo hoy, Ronaldo se llevó el balón con el brazo en el gol y Pavón cometió un claro penalti sobre Güiza. Hasta para eso, tuvo desgracia el Getafe.
Fútbol de verdad no hubo en el Madrid. Parecía que se había rehabilitado en San Sebastián, pero volvió a las andadas, a las noches sin rumbo.
Ronaldo abrió el marcador en el primer tiempo y fue sustituido en el segundo tiempo por el danés Thomas Gravessen, lo que molestó a los aficionados madridista que silvaron al entrenador brasileño Vanderlei Luxemburgo.
David Beckham se fue expulsado con roja directa.