Víctor Cordero, director general de la Vuelta Ciclista a España, aseguró ayer que la decisión de retirar la invitación al equipo Astana, adoptada, "no fue fácil" y que, "a pesar del dolor", tenían que "asumir esta responsabilidad".
"No fue nada fácil. No hay que olvidar que dos de los corredores del equipo (Alexander Vinokourov y Andrei Kashechkin) estuvieron en el podio de la pasada edición. Con todo nuestro dolor, teníamos que asumir nuestra responsabilidad", dijo.
El director general de la Vuelta aseguró que la "dirección del Astana" les tuvo informado de todo lo acaecido últimamente. "Además, anunciaron una serie de medidas que darán credibilidad y fortaleza al equipo, pero a corto plazo a nosotros no nos garantizan nada", señaló.
Cordero insistió en que debían adoptar una decisión sobre la participación del Astana "cuanto antes".