Barcelona llegará al Ono Stadi para enfrentarse al Mallorca bajo los efectos del Ko técnico que sufrió el equipo catalán en la Copa del Rey, tras igualar ante el Alcoyano (2-2), un equipo de Segunda B.
La liga española se reactiva el sábado y los culés inician lejos del Camp Nou sin subsanar "el trauma" de sus guerras en el vestuario y perder, de local, el clásico ante el Real Madrid.
No es un secreto, el Barcelona vive una crisis que parece estar en su punto álgido: Ronaldinho, principal sindicado por perder el clásico, inició lesionado el 2008; un grupo de socios del club se reunirá hoy para presentar una denuncia ante el Tribunal Catalán del Deporte (TCE) para solicitar la inhabilitación del presidente barcelonista, Joan Laporta, informó EFE ayer.
Y para colmo de males del Barça, en la tabla, el Real Madrid comanda la liga, y abajo, el Espanyol le pisa los talones. Rivales y enemigos atentando desde todos los costados y con el mismo objetivo, desplazar al Barça.
Mientras que el Mallorca en la mitad de la tabla está llamado a dar la sorpresa, primero porque juega en casa, y segundo porque puede sacar provecho del problema culé.
También el sábado, en el Estadio Olímpico de Montjuic, el Espanyol, tercero de la tabla, recibe al Villarreal. Será un duelo entre equipos que luchan por codearse y hablar de tú con los de arriba.
Espanyol dio muestra de que tiene pegada, y hace respetar su casa.
En tanto, el Real Madrid, clasificado a la siguiente fase de la Copa del Rey, tendrá un partido de infarto en el Estadio Santiago Bernabéu ante el Zaragoza, de viejos conocidos: Fabián Ayala, Pablo Aimar, Diego Milito y Carlos Diogo, ex jugador blanco.
Seguramente, el Madrid no puede presumir de tener un juego espectacular, pero sí de su garra, pegada y gran ambición, que lo tiene mirando a los demás desde arriba.
En el Santiago Bernabéu, la historia favorece obviamente a los locales, ya que el registro histórico de la Liga Española: con 45 victorias para el Real Madrid, tres para Zaragoza y seis empates.
Los blancos han marcado 134 tantos y los maños marcaron 51, una diferencia casi abismal.
Por su parte, en Riazor, el Deportivo de la Coruña mantiene su lucha por no descender, con 17 puntos mira con vértigo la tabla, pues solo debajo de él está el Levante.
Son factores que sin lugar a dudas tomará en cuenta Javier Aguirre, técnico del Atlético Madrid, cuando vaya a alinear a su equipo para este partido.
Todo lo que venga del Valencia despierta expectación, y no es para menos, la limpia de Ronald Koeman, que se deshizo de los pesos pesados del vestuario, y en el horizonte un necesitado: el Levante.