LA UNIÓN Panameña de Motociclismo (UPM) elaboró su programación de eventos para el Campeonato Nacional de Motocross 2005, que constará de 10 competencias.
Inicia el 13 de febrero Panamá; 13 de marzo, Santiago de Veraguas; 27 de marzo, La Chorrera; 15 de mayo, Panamá; 12 de junio, Chiriquí; 17 de julio, Panamá; 7 de agosto, La Chorrera; 18 de sep., Santiago; 16 de octubre, Aguadulce y 18 de octubre Panamá.
Luis Arenas: Eso ha dependido de las presiones ambientales que sufrió la especie. Se asume que la especie evolucionó de manera separada. El borojó es una fruta cuyo inicio se sitúa en la época cuaternaria, en holoceno. Una vez surge la cordillera de Los Andes quedan separadas las áreas de Brasil con el pacífico colombiano, lo que hace que en microclimas especiales donde evolucionó la especie se planteó un proceso evolutivo diferenciado. En el caso del Patinoi y el soribilis, encontraron las condiciones más benignas para desarrollarse y alcanzar el tamaño que han alcanzado.
Luis Arenas: Estamos hablando del holoceno temprano de la era cuaternaria. Hace unos 10 mil años se desarrollan las especies útiles al hombre. Según el doctor Víctor Manuel Toledo, en la amazonía se reporta presencia humana hace 12 mil años, lo que nos hace concluir que las selvas existían ya para esta época. El hombre había empezado a seleccionar las especies de acuerdo a su uso. Las zonas selváticas de Brasil son un centro de origen de especies autóctonas como el pixbae, el propio borojó, el guaraná, el cacao, que según se reporta, ya existían en esa época. Al borojó lo encontramos dentro de las especies que el hombre iba extractando de la selva para traerla a su huerto. El proceso de chagras, practicado ancestralmente por las comunidades indígenas, permite hacer uso racional de la selva, pero luego es abandonado. De esa manera se va cultivando la selva y van surgiendo nichos donde quedan las especies cultivadas con el tiempo. Cuando uno se encuentra con esas plantas en la selva cree que eso surgió de la nada, y no es así, han sido los hombres los que la plantaron allí. Fueron las tribus trashumantes que se movilizaban a través de la selva brasilera y Centroamérica, cruzando por Panamá.
Luis Arenas: Si, porque los indígenas las llevaban de un lugar a otro. La consideraban la planta sagrada, clave en sus procesos.
Luis Arenas: Inicialmente era utilizada para embalsamar cadáveres y para purificar, mezclada con otras plantas, a alguien que hubiese cometido algún delito.
Luis Arenas: Una planta muy antigua, de especie dioica, más atrasada que las hermafroditas, en términos evolutivos de las especies.
Luis Arenas: Dioica quiere decir casas separadas. Es decir que la flor femenina está en un árbol y la flor masculina está en otro. La mayoría de las especies de este tipo han desparecido. El borojó solo ha podido llegar hasta nuestros días porque el hombre se introdujo en el proceso de conservarla, y si la conservó fue porque logró tener algún significado muy especial para él.
Luis Arenas: Además de embalsamar cadáveres, el borojó fue mezclado con otras plantas y fue incorporada culturalmente a la danza de la fertilidad para la iniciación de los jóvenes en la pubertad. Cuando los afro la conocen, la comienzan a utilizar machacada para los problemas de debilidad, producido en las niñas por la pérdida de sangre en su proceso menstrual.
Luis Arenas: Lo primero que teníamos que definir era si lo usaban como conservante de cadáveres, cuales eran las sustancias que tenía que permitían eso. Entonces encontramos que es rico en minerales y sales orgánicas. Tiene un ph tan ácido que parece un cítrico, y está rico en sales que permiten la conservación. La otra situación fue que, los curanderos afro lograron transferir algunas especies que usaban los indígenas, y los afro, que tenían una clasificación en especies calientes y frías, clasifican el borojó en especie fría. Las especies fría sirven para atender problemas renales, gastroinstestinales, cicatrizar heridas, y el uso medicinal comienza por allí. Hasta ese momento solo era medicinal. No está en la dieta.
Luis Arenas: Entre 1948 y 1951 se hace el descubrimiento de la especie desde el punto de vista botánico y taxonómico, por el Doctor Víctor Manuel Patiño, quien recoge las especie en el Chocó y la lleva donde el botánico taxónomo, el Doctor José Cuatrecasas, un profesor de taxonomía de la Universidad de Colombia, sacerdote jesuita, quien es el que lo clasifica, y en respeto al Dr. Patiño lo denomina borojó patinoi. Pero Cuatrecasas descubre que no solo la especie es nueva para la ciencia, sino también el género. En 1953 en Brasil reclasifica la especie. El género borojó tiene la característica de que el tejido placentario no tiene divisiones ni tejido ninguno, es connivente y convergente. Esa característica hace de que ese genero sea especifico. El género es ahora aceptado universalmente.
Semblanzas: Las propiedades de la fruta la convierten en una alternativa nutricional de grandes perspectivas, y por lo mismo en un conveniente proyecto empresarial. Quizás por eso en las conversaciones sostenidas por el Dr. Arenas Martines con la APEMEP se estudia la posibilidad de instalar agroindustrias en Panamá, a partir del establecimiento de zonas de cultivos allí donde las condiciones ambientales son parecidas a las que han hecho del borojó una especie codiciada en Colombia y Brasil. Hasta ahora la ignorancia del hombre contemporáneo, con toda su modernidad, la había marginado, pero 12 mil años después, el borojó, la planta sagrada, puede ser una alternativa efectiva contra el hambre y la pobreza.